Que entra en el presupuesto en una obra publica

Las obras públicas siempre han estado en tela de juicio ya que en muchos casos los presupuestos que crean no son del todo claros. Sin embargo, en el día de hoy, lo que vamos a hacer, para evitar todo esto, va a ser precisamente hablar de los puntos en los que hay que hacer hincapié dentro de un presupuesto de esta índole. De lo que se trata, en otras palabras, es de arrojar toda la luz que sea posible con el objetivo de aclarar todas las dudas que se puedan tener. Al final, como siempre, os agradeceremos que dejéis vuestros comentarios para poder enriquecer este artículo lo máximo posible.

para poner en Pone en catalunyaciutats

Vamos a empezar con la estimación del tiempo. Si hay algo que dentro de una obra se lleva gran parte del dinero, esto es el tiempo o, lo que es lo mismo, la mano de obra del personal. Y es que, lejos de pensar que son los materiales o la maquinaria, el tiempo que hay que pagar a las personas en muchas ocasiones es más caro de lo que nos podemos llegar siquiera a imaginar. Por todo ello, la estimación del tiempo, siempre tiene que estar muy bien definida para evitar sorpresas futuras. Esto es lo que tiene que hacer el organismo competente ya que de otro modo las cuentas no saldrán desde el principio y esto puede ser un lastre que se irá acumulando mes tras mes.

A partir de aquí, la maquinaria es otra partida importante. Por ello, no es de extrañar que en muchas ocasiones, cada vez más, se utilice maquinaria usada obras publicas. De esta manera se estará ahorrando un poco en los costes lo que hace que el presupuesto disminuya una cierta cantidad de dinero que, por cierto, luego es muy de agradecer sobre todo cuando hay que entrar en un concurso público.

Como no podía ser de otro modo, una obra siempre tiene imprevistos. Por ello, es de vital importancia dejar un remanente para emergencias. De esta manera, aunque el presupuesto pueda parecer que está un poco inflado al principio de la misma, con el paso del tiempo veremos que se pueden evitar algunas contingencias derivadas de los sobrecostes, los cuales, no solo no gustan sino que pueden llegar a ser incluso un verdadero problemas para las empresas proveedoras de servicios ya que tienen que justificarlos y eso es algo realmente complicado.

Dicho todo esto, ahora se puede ver la gran complejidad que tiene el hecho de elaborar un presupuesto para una obra de este tipo.

Como ahorrar en las obras publicas

Dentro de cualquier país en general, y en España en particular, la obra pública es una de las maneras de inversión que más retorno económico puede llegar a tener. La razón es muy sencilla. A pesar de denominar obra pública, finalmente el ciudadano que quiera hacer uso de ella tendrá que hacerlo a cambio de una cierta cantidad de dinero. Por ello, con el paso de los años, esta obra pública se irá amortizando. Quizá por ello, cuando un país está en crisis, en la inmensa mayoría de los casos se acude a la obra pública. No es excesivamente cara y al mismo tiempo genera puestos de trabajo. Poco más se puede pedir.

Sin embargo, a pesar de que la inversión ya de por sí no es muy elevada, también hay que decir que hay algunas maneras de ahorrar algo más de dinero. Vamos pues a conocer algunas de ellas, las cuales, actualmente, las están utilizando los gobiernos de medio mundo.

3

En primer lugar tenemos que tener en cuenta que el propio gobierno puede tener acceso a algunos contratos por obras algo más baratos que una obra pública. Más que nada porque mientras que una empresa privada, por muy solvente que esta sea, puede llegar a dejar de pagar, esto es algo que no se va a dar, salvo catástrofe, en una nación seria. En otras palabras, el proveedor de servicios tiene un dinero asegurado y por lo tanto ofrece precios algo más competitivos que de costumbre.

Otro aspecto es el de los empleados. Si tenemos en cuenta que son muchos los planes que existen para que las empresas se beneficien al contratar empleados en paro, el Estado puede hacer lo mismo. Así las cosas no solo ahorrar un poco de dinero en el proyecto, como ya hemos visto, sino que al mismo tiempo pueden ahorrar algo de dinero en la mano de obra, la cual, por cierto, puede llegar a ser una de las partidas más importantes en cuanto a gasto de un proyecto.

Para terminar tenemos que recalcar el uso de maquinaria usada obras publicas. De este modo, gracias a la compra de este tipo de maquinaria, se puede ahorrar otro poco de dinero. Hay que tener presente que estas máquinas cumplen con los estándares de calidad que necesitan y su precio de compra es mucho más bajo de lo que podemos imaginar. Unas medidas muy sencillas pero que si se aplican se obtienen sendos beneficios.

Cosas que podemos donar a la caridad

Hay veces en las que vamos guardando cosas y cosas y no nos damos cuenta hasta qué punto las guardamos al final para nada, es cuando hacemos una mudanza cuando nos damos cuenta de todas las cosas que realmente hemos comprado a lo largo de nuestra vida desde luego sin ningún sentido porque cuando las tenemos guardadas es que mucha falta no nos hacen. El hecho de comprar muchas veces porque se lo hemos visto a nuestra vecina y no queremos ser menos es sin duda uno de los motivos que más peso tiene, o simplemente lo compramos pensamos que iba a ser diferente no nos llama mucho la atención y lo guardamos. Sin duda millones de trastos a los que no damos uso y que debemos sacar de nuestras vidas en un momento determinado, por ejemplo esa montaña de pantalones que guardamos para cuando adelgacemos y ya han pasado más de veinte años, está más que claro que si no lo hemos hecho en ese tiempo es más que probable que no nos lo vayamos a pode poner más, los dieciocho ya pasaron y por supuesto nuestro cuerpo ha cambiado, por lo que las montañas de ropa se convierten en un absurdo en esta clase de situaciones.

hipermaterial foto 2

Lo mismo pasa con el calzado y con un montón de cosas más, a mi en mi caso me ha pasado igual y yo me he dado cuenta ahora que me voy a vivir con mi novio y estoy recogiendo en casa de mis padres lo que me quiero llevar, me he dado cuenta al final cuando he conseguido el material de embalar que a pesar de tener la habitación llena más un trastero de la casa, no son tantas cosas las que debo acarrear, me he dado cuenta que guardaba por guardar y que la mayoría de las cosas ya no las volveré a utilizar. Menos mal que el resto de cosas ya tengo claro lo que hacer, lo voy a meter en todo el material que me ha sobrado y lo voy a llevar algún sitio donde seguro le van a dar más uso que yo, lo voy a donar y contribuiré a que mucha gente se pueda vestir en condiciones, eso sí no sin antes escuchar a mi novio leyéndome la cartilla de que en nuestro nuevo piso me olvide de tener toda esa cantidad de cosas innecesarias.