Ejercicios básicos para el gimnasio

El ejercicio de hoy es de nivel básico pero es importante hacerlo bien, más que por la dureza es porque requiere cierta técnica. Se necesita una pesa especial llamada Kettlebell, muy conocidas en el mundo del fitness. Prestad atención, porque es muy fácil hacerlo mal con el riesgo de lesión que conlleva.

El ejercicio Kettlebell Swing ejercitará principalmente entre otros, nuestros hombros, lumbares, abdominales y glúteos. Para su realización deberemos tener cuidado con la posición, siempre la espalda recta con la cabeza bien posicionada sin mover el cuello, con la vista al frente. Es importante mantener cierta tensión en el cuerpo durante el ejercicio con una respiración coordinada, inhalando en la bajada y exhalando en la subida.

Con el kettlebell bajo nosotros, iniciaremos el movimiento como si de una sentadilla se tratase. Las pierna tienen que estar un poco abiertas, a la altura de los hombros con los pies un poco hacia afuera. Cogeremos con cuidado la pesa, siempre manteniendo la curva natural de la espalda, y flexionando la rodillas iniciaremos la ascensión. Un punto muy importante es que no lo haremos con la fuerza de nuestros brazos y hombros, sino que se hace con un impulso o golpe de cadera. Los brazos totalmente rectos, acompañarán el movimiento hacia arriba. Llegaremos o bien hasta el pecho, o por encima de la cabeza. Esta última siempre recta y con la vista al frente.

Un vez estemos con la pesa en la posición más elevada, la dejaremos caer con suavidad, pero con firmeza y tensión en el cuerpo. Al bajar volveremos a flexionar rodillas, espalda recta, brazos rectos, abdomen apretado y apoyaremos progresivamente nuestros antebrazos en la pelvis. La pesa deberá llegar hasta poco centímetros después de superar las rodillas y siempre coincidirá con la flexión de piernas y el apoyo en la pelvis.

Como siempre, os pongo un video donde se observa como hacer correctamente el Kettlebell Swing.VARIANTES:

El kettlebell swing puede hacer a una sola mano con las repeticiones seguidas, o intercambiando en cada subida. En este último caso, el intercambio de manos debe hacerse conforme se inicia la ascensión. Nunca arriba o en el descenso, ya que si se nos escapa podemos hacernos daño.